Conclusiones

Este es un blog nos permitió ver desde distintos puntos de vista la problemática de la adicción al tabaco he aquí nuestras conclusiones:

Los aspectos que llamaron más mi atención son el aumento que se ha venido dando en el consumo del tabaco sobre todo en los jóvenes de edades entre 13  años en adelante y las enfermedades que provoca dicho consumo tanto para el fumador  activo, como para el pasivo, Lamentablemente debido a su fácil adquisición la mayoría de la población en México tiene acceso a la compra de cigarrillos y esto ha generado que actualmente sea considerada una de las adicciones más comunes en nuestro país.

Si bien es cierto que la teoría dice que los jóvenes menores de 18 años no pueden consumirlo, la falta de regulación y supervisión en tiendas ha permitido que suba el índice de se hacen adictos al tabaco y gracias que es socialmente aceptado nadie hace nada para tratar de impedirlo, motivo que ha generado que de un consumo de prueba se vuelva una adicción ligado a los momentos de ocio, tristeza, depresión y otros muchos factores y está comprobado que tras el inicio del consumo de tabaco se puede generar una dependencia física a la nicotina en uno de cada cinco personas que la prueban.

Los jóvenes suelen fumar ya sea por curiosidad, porque les brinda un estatus de chicos “cool” y maduros que suelen llamar la atención de los demás al grado de ser imitados, otros lo hacen por verse sometidos a la presión de un grupo de amigos, factor fundamental para iniciarse en el hábito tabáquico, ya que el sentido de pertenecía en esta etapa es vital y en este caso aplicaría la de estas dentro o fuera del grupo y también están aquellos con baja autoestima o con problemas personales, sociales, familiares, etc. que piensan que son tan grandes que los ven como un método de escape.

Por otro lado no solo los jóvenes consumen tabaco ya que lamentablemente el ritmo de vida que actualmente tenemos los adultos generan factores que favorecen esta dependencia al cigarro al sentir que el tabaco elimina el estrés, te ayuda a dormir o tener una mejor digestión, a bajar de peso, etc. Las afectaciones de este problema van más allá de la persona que la padece ya que pueden llegar a enfermar a las personas con las que conviven volviéndolos participes de su enfermedad.
Algo que aprendí fue que los venenos del cigarrillo afectan todo el cuerpo, su humo contiene más de 4,000 sustancias químicas dañinas y cuarenta de ellos son responsables de cáncer y aunque yo no fumo sé que contiene sustancias peligrosas pero jamás llegue a pensar que además de tabaco contuviera entre otras cosas cocoa, azúcar, chocolate y miel.
También que un solo cigarrillo provoca trastornos en el organismo fácilmente identificables, como tos o manchas en los dientes.
Por otro lado además de los padecimientos conocidos como riesgo de cáncer pulmonar, enfisema, bronquitis, Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), manchas en los dientes, etc también provoca enfermedades coronarias, afectar la fertilidad y la potencia sexual, cáncer esofágico y cervical, derrame cerebral, entre otros.
Y sobre fases o etapas que debemos saber reconocer si es que queremos ayudar a que el fumador para abandonar el tabaco.

Estas etapas son:
A. Fase de precontemplación: En esta primera fase el fumador no se ha planteado todavía dejar de fumar, no encuentra motivo alguno para hacerlo.
B. Fase de planteamiento o de contemplación:
El fumador se plantea la posibilidad de tener que dejar de fumar - reconoce y asume consecuencias negativas para la salud.
C. Fase de acción:
El fumador es un "disonante máximo pasa a la acción y decide dejar de fumar, asumiendo lo que implica.
D. Fase de consolidación o mantenimiento:
Fumadores que llevan más de 6 meses de abstinencia
E. Fase de recaída:
Como en toda drogadicción es bastante frecuente

Psicoterapeutas.com. (s.f.). Reflexiones sobre el consumo de tabaco. Recuperado 9 noviembre, 2019, de http://www.psicoterapeutas.com/paginaspersonales/susana/tabaco.html

Recomiendo las siguientes reflexiones;









Martínez, C. (2019, 31 mayo). Tabaquismo, muerte lenta pero segura. Recuperado 9 noviembre, 2019, de https://vanguardia.com.mx/articulo/tabaquismo-muerte-lenta-pero-segura

Aportación de Norma Nancy Olmos Alarcón

Las cifras del consumo de tabaco han aumentado a pesar de que México se sumó a los esfuerzos globales para combatir esta adicción, ya que al adherirse al Convenio Marco para el Control del Tabaco que presentó la OMS en 2003El Convenio insita a sus firmantes a que adopten medidas legislativas y ejecutivas para reducir el consumo de tabaco.

En México sus medidas fueron adoptadas progresivamente.
En primer lugar, se promulgó la Ley General para el Control del Tabaco en 2008, la cual dispuso que en el empaquetado de los productos se mostraran advertencias sobre los efectos nocivos del tabaco. Ordenó también el establecimiento de espacios libres de humo en distintos lugares públicos. Además, ahondó en las medidas que deben llevarse a cabo para evitar la producción y comercio ilícitos de estos productos, así como en la prohibición de la publicidad y patrocinio de los mismos.

Pero esto no basta, ya que se esperaba que el consumo fuera en disminución, así que también hace falta la falta de toma de decisiones, para disminuir el problema hay que resistir la invitación de los compañeros a fumar, debemos de tener una mayor capacidad para entablar relaciones personales, control emocional, e informar sobre los riesgos del consumo de tabaco sin perder prestigio o amistades.
Hay que razonar y tener un pensamiento crítico para evitar que la publicidad haga nuevos consumidores de tabaco, y tener una mayor comunicación, entre padres e hijos, amistades, para hacer conciencia del gran problema que es el tabaquismo y ayudar a disminuir las muertes por este consumo.
Aportación de Verónica León García

En concordancia con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el fumar tabaco (tabaquismo) ya es considerado como una epidemia mundial, que le quita la vida por año a seis millones de personas aproximadamente, de todas estas el 10% son fumadores pasivos, México hay alrededor de 11 millones de estas personas  expuestos al humo del cigarro que consumen sus familiares
la OMS, advierte que la llamada epidemia del tabaco tomara la vida  130 millones de seres humanos, al menos hasta el 2030, por el abuso del tabaco. y si hablamos del costo aproximado para la atención médica anual tan solo en México 80 mil 500 millones de pesos. Asimismo, debe considerarse que de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Gasto en los Hogares (Engasto 2018), en nuestro país cada persona fumadora gasta en promedio una suma aproximada de seis mil 200 pesos en la compra de cigarrillos.
Por su parte, el Conadic estima que en nuestro país, cada una de las personas que es identificada como fumadora activa, consume, también como promedio anual, siete cigarrillos al día, es decir, un aproximado de 127 cajetillas de 20 cigarros cada una, al año.
Según datos de la Encuesta Nacional de Adicciones 2011, hay tres clasificaciones de acuerdo con el estatus de consumo de tabaco actual o pasado de las personas: a) fumadores activos, es decir aquellas personas que declaran haber fumado en el último año; b) exfumadores, es decir, personas que han fumado alguna vez en la vida pero que han dejado de fumar hace más de un año, y c) nunca fumadores.
Respecto de los primeros, la Enadic estima en 21.7% la prevalencia global de fumadores activos, es decir, 17.3 millones de personas que tienen entre 12 y 65 años que han fumado al menos un cigarro en el último año de aplicación de la encuesta.
Cabe decir que entre los hombres la prevalencia es mayor que entre las mujeres pues al desagregar la información por sexo, se encuentra que el 31.4% de los hombres en el grupo de edad señalado son fumadores activos, mientras que entre las mujeres la prevalencia es de 12.6%.
Estas cifras implican que de los 17.3 millones de personas fumadoras en el país, 12 millones son hombres y 5.3 millones son mujeres.
Hay además un 26.4% de quienes tienen entre 12 y 65 años de edad que declaran ser exfumadores; mientras que el 51.9% de la población en el grupo de edad declara nunca haber fumado.
Analizado por regiones, el tabaquismo muestra una presencia mayor en el Distrito Federal, en donde tres de cada 10 personas entre los 12 y los 65 años de edad fuman.
Le sigue la región occidental (Zacatecas, Aguascalientes, Jalisco, Colima y Nayarit), en la cual una de cada cuatro personas en el grupo de edad, declara ser fumador activo; mientras que en tercer lugar aparece la región nororiental (Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí) con una prevalencia de 24.6%.
Una enorme mortandad
El estudio titulado La economía del tabaco y los impuestos al tabaco en México, señala que la mortalidad prematura atribuible al consumo del tabaco oscila entre las 25 mil y las 60 mil defunciones, en función de qué indicadores y factores de enfermedad sean considerados.
En esta consideración, es pertinente decir que de acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística, entre los años 2003 y 2012 se ha registrado un total de 5.33 millones de defunciones en el país; de éstas, 702 mil 909 tuvieron como causa algún tipo de cáncer, y entre ellas,  247 mil están asociadas directamente a tipos de cáncer cuyos factores de riesgo están relacionadas al consumo del tabaco.
Por ejemplo, el promedio anual de defunciones por tumores malignos del labio, la cavidad bucal y la laringe es de 959; el promedio anual de fallecimientos por tumor maligno del esófago es de 908; el de tumor maligno de laringe es de 813 casos anuales; mientras que el de pulmón, tráquea y bronquios asciende a seis mil 758 casos anuales.
A lo anterior debe agregarse la consideración relativa al elevado número de fallecimientos por enfermedades respiratorias, de las cuales, las y los expertos estiman que alrededor de 30% están asociadas al consumo y el abuso en el consumo del tabaco.
En ese sentido, destaca que el INEGI tiene un registro de 453 mil 268 defunciones entre el 2003 y el 2012, por enfermedades respiratorias agudas, de tal forma que, de acuerdo con las estimaciones disponibles, 135 mil 980 de esos decesos estarían de algún modo asociados al tabaquismo, es decir, un promedio anual de casi mil 400 casos anuales.
¿Qué hacer?
A nivel mundial hay un conjunto de medidas que, asociadas a intensivas campañas de prevención, han mostrado eficacia en la reducción del tabaquismo. El citado estudio de la Economía del tabaco y los impuestos al tabaco en México, coordinado por Hana Ross, Hugh Waters y Belén Sáenz de Miera, destaca los siguientes:
1)Aumentar sustancialmente los impuestos al tabaco, para llegar al 75% del precio de venta.
2)Aumentar la dependencia de los impuestos específicos al tabaco por sobre los impuestos ad valorem.
3)Ajustar los impuestos específicos en forma ascendente de acuerdo con la inflación
Según el estudio antes citado “el aumento del componente específico del impuesto al consumo a 20 pesos por cajetilla de cigarrillos incrementaría el impuesto total, con Impuesto al Valor Agregado (IVA) incluido, a 75% del precio de venta al público, prevendría casi 1 millón de muertes (en los próximos años) y generaría ingresos fiscales de más de 41 mil millones de pesos en 2013”

Aportación de José Adán Taneco Fernández

Con lo anterior podemos concluir que las corrientes teóricas nos ayudan a ubicar desde diferentes perspectivas el problema del tabaquismo, como profesionales podríamos retomar cualquiera de estas corrientes para abordar el padecimiento; desde mi punto de vista las corrientes que contribuyen de mejor manera a dar seguimiento sería la Humanista porque ve el problema enfocada en la felicidad del paciente y el Psicoanálisis que examina el padecimiento desde la raíz.


Aportación de Edith Gabriela Ríos González


Podemos concluir que el proceso para evaluar tiene un sistema que primero debe determinar el estado completo del sujeto, desde estado social hasta el psico-emocional, determinar qué tan dispuesto está para terminar exitosa mente su tratamiento. Siendo así una persona con nuevas oportunidades en un futuro

Aportación de José Mushu Ranfery Betancourt Olvera



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